La histeria siberiana.
La trampa del paisaje: El campesino vive en un lugar donde siempre ve lo mismo. Hay tierra plana hasta donde alcanzan los ojos. El paisaje no cambia de norte a sur ni de este a oeste.
La rutina diaria: El campesino se levanta cuando el sol sale por el este, trabaja, descansa, y duerme cuando el sol se oculta por el oeste.
El colapso: Al hacer esto día tras día, la persona pierde la esperanza, siente que algo muere dentro de él.
El trágico final: De repente, el campesino sufre una locura temporal. Deja su hogar y camina hacia el oeste, buscando el sol para encontrar un lugar que no existe. Al final, este viaje imaginario le causa la muerte.
Al sur de la frontera, al oeste del sol (Haruki Murakami)
1 de julio de 2026
Después de casi una vida gastada, sabes que todo lo que hagas en esta vida será insignificante (lo que has hecho es pasado y de lo que no has hecho ni hablamos), pero también sabes, que lo que hagas es muy importante que lo hagas porque nadie más lo hará.
Lo bueno que tienen las olas de calor es que te permiten salir a rodar muy de mañana, con tiempo para pararte y contemplar la salida del sol.
Por los páramos de Mansilla Mayor, por un paraje plano, sin apenas elementos que permitan buscar una referencia, hacia el Monasterio de Santa María donde aparco el coche y desembarco la bici para una nueva ruta; la Ruta de los Monasterios.
Entre dos cuencas (la del Porma y la del Esla), partiendo desde el Monasterio de Sandoval (muy próximo al punto de confluencia de esos ríos), remontando por la cuenca del Esla y pasando por lugares tan emblemáticos como Mansilla de las Mulas y San Miguel de Escalada, donde afrontaremos la subida hasta el collado que nos da paso a la cuenca del Porma y por un camino ya en descenso, donde nos esperan las ruinas del que en otros tiempos fuera el Monasterio de San Pedro de Eslonza.
Villarmún guarda entre sus casas un notable secreto: un pequeño templo románico donde podemos apreciar la buena labor de aquellos artesanos que creían en sus trabajos, tallando obras de arte delicadas, perfectas y con un simbolismo que solo los más avezados son capaces de entender.
En Villafañe abandonamos la cuenca del Porma (acompañando a sus aguas robadas) por la vía de servicio que corre paralela al Canal de la Margen Izquierda del Porma y a medio camino, bajo los cantiles del Cerro de Lancia, no podemos menos que candar la bici a un poste y subir hasta las Cuevas Menudas para disfrutar de la espatarrante vista del valle de Mansilla que los monjes eremitas disfrutaban desde su retiro.
De vuelta, ya sobre la bici, poco queda para cerrar el círculo y alcanzar de nuevo el Monasterio de de Santa María de Sandoval.

El Track de la ruta en Wikiloc
Monasterio de Villaverde de Sandoval (Monasterio de Santa María).
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Monasterio de Villaverde de Sandoval.
En estas tierras, próximas a los ríos Esla y Porma (la unión de estos ríos se encuentra a menos de dos kilómetros del monasterio), un grupo de monjes cistercienses deciden instalarse y fundar un nuevo monasterio.
Será en el año 1167 cuando el alférez real (de origen francés) don Pedro Ponce de Minerva y su mujer doña Estefanía Rodríguez deciden fundar en unos terrenos que habían sido donados al alférez por Alfonso VII un cenobio cisterciense.
Pero a raíz de la prohibición (desde 1152) de crear nuevas fundaciones, el monasterio proyectado por don Pedro Ponce nacerá como filiar del monasterio cisterciense de la Santa Espina ( en la localidad de La Santa Espina -Castromonte Valladolid-).
La vida monástica llegará a Sandoval en el año 1171, se desarrollará y tendrá un amplio apogeo (según apreciamos por el tamaño de sus ruinas) hasta 1835 cuando la Desamortización de Mendizábal obligará a sus monjes a abandonar el monasterio momento, en que comenzara su declive hasta convertirse en unas ruinas.
En los últimos años las administraciones han invertido en su restauración consolidando una parte del templo y ralentizando su deterioro.
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La portada occidental, la de la nave del evangelio, es del siglo XVII.
Tres arquivoltas muy apuntadas, decoradas con motivos vegetales, que apean sobre seis capiteles en donde se reproducen imágenes de monjes (todas ellas con los rostros bandalizados).
Sobre el dintel un tímpano donde aparece Cristo crucificado acompañado a su derecha por la Virgen con el Niño en brazos y a su izquierda por un monje (San Bernardo).
La única portada románica es la del hastial norte. Conocida como "Puerta del Cementerio" por comunicar la iglesia con el camposanto donde se enterraban los monjes.
Esta formada por cuatro arquivoltas adornadas con baquetones y zigzags.
La parte mejor conservada corresponde a la iglesia.
Iglesia de tres naves con cabecera triabsidal (la del centro de mayor tamaño) y con crucero de brazos algo salientes.
Las naves, que fueron finalizadas varios siglos después de la cabecera, mantienen su estilo cisterciense.
Sobre el hastial sur se alza una espadaña barroca en piedra rematada por un frontón triangular compuesto por dos cuerpos en los que se abren vanos de medio punto (dos en el inferior y uno en el superior).
Ruinas de las antiguas dependencias monacales.
La histeria leonesa (histeria siberiana).
Entramos en Mansilla de las Mulas, cruzando el río Esla por un puente medieval que apenas se ve debido a la vegetación.
Puente de acceso a Mansilla del las Mulas.
Murallas de Mansilla de las Mulas.
En 1181, reinando Fernando II, la localidad fue dotada de un fuero que impulsó su desarrollo y consolidó su papel como punto clave en la defensa de los intereses reales frente a otros núcleos como Sahagún y León.
En esa fecha es cuando se construye la muralla, aunque parece ser que existió una anterior.
Será durante los siglos XII y XIII cuando Mansilla viva un periodo de gran esplendor debido a ser ruta del Camino Francés hacia Santiago.
Construidas con tapial de canto rodado y cal, llegan a alcanzan 14 metros de altura y en algúnos puntos hasta tres metros de espesor., mostrando una solidez impresionante. En ciertos sectores, especialmente los restaurados, se aprecian sillares de piedra que refuerzan la estructura original.
La Puerta del Castillo o de Santiago.
Debe su nombre a estar construida sobre el emplazamiento del antiguo castillo, hoy desaparecido.
Se conservan las paredes laterales, no así la arcada que había entre ambas.
Mansilla de las Mulas.
Crucero donde una pareja de peregrino descansa.
Abandono Mansilla por carretera, hacia el este, en busca de la vía de servicio del canal-
Villiguer.
Villafale, Villiguer, Villacontilde, Villomar, Valle de Mansilla, Vega de los Árboles, Villalquite, todos los pueblos de este valle comienzan sus nombre con la V.
El valle discurre tranquilo, con el cerro donde se encuentra la antigua ciudad de Lancia a nuestra izquierda.
Maíz, el cultivo principal de la zona.
Sunflowers
San Miguel de Escalada.
Un apasionado de las bicicletas.
San Miguel de Escalada.
En tiempos de Alfonso III, un grupo de monjes, provenientes de Córdoba y huidos de la dominación musulmana, se instalan en el lugar sobre las antiguas ruinas de un templo visigodo, y en un tiempo récord de doce meses levantan una hermosa iglesia de un estilo "peculiar", que delata la procedencia de sus constructores.
Arte de repoblación, donde el arco de herradura y el alfiz nos hablan de una influencia musulmana.
La carretera asciende sin tregua hacia el collado que da paso al valle del río Moro, quea su vez se encuentra en el valle del Porma.
Estos valles tan ordenados serían muy distintos a las tierras que se encontrarían los monjes venidos del sur y que fundaron el monasterio de San Miguel de Escalada.
Descendiendo hacia la cuenca del Porma.
Ruta de los Monasterios.
Mellanzos.
Iglesia de San Andrés Apóstol (Mellanzos).
Santa Olaja de Eslonza.
Ruinas del Monasterio de San Pedro de Eslonza.
Fundado en el año 912, por el rey García I de León, bajo la advocación de Santa Eulalia y de los santos Pedro y Pablo y destruido por Almanzor en 988.
Más tarde será reedificado por la infanta Urraca de Zamora, hija de Fernando I de León, en el año 1099. Urraca, daría al monasterio de Eslonza numerosas donaciones.
Sancha Raimúndez lo vinculó a Cluny.
En el siglo XVI se emprende una reforma al hallarse en estado ruinoso. La nueva reforma dota al convento de tres portadas renacentistas una de las cuales acabará siendo la fachada principal de la iglesia de Renueva de León, después de que por la desamortización de Mendizábal fuera vendido y pasando de una a otra mano hasta llegar a su estado.
Villarmún.
La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Villarmún aparece a nuestra derecha nada más entrar en el pueblo.
Fechada en el siglo XII la Iglesia de Villarmún se levantó con una sola nave y cabecera de planta semicircular por dentro (cuadrada en el exterior), aparejada en mampostería con esquinas de sillares.
En el exterior la cabecera de forma cuadrada soporta la techumbre mediante un alero de canecillos, en su mayoría en mal estado.
Canecillos.
Leí hace tiempo un artículo en el que se afirmaba que los artistas románicos quedaron en el anonimato porque su obra solo estaba destinada a la gloria de Dios y no a la alabanza de su arte, mientras que otros autores afirmaban que bajo el anonimato se escondía los artistas que se menospreciaban a sí mismos por ser considerados meros artesanos (no artistas).
Villafañe (también con V).
En Villafañe volvemos a encontrarnos con el canal del Porma.
Hace muchos años me decía Javi que en una ruta de bici uno de los imprescindibles es una moneda de euro para limpiar la bici (en una estación de servicio).
En mis rutas cicloturistas lo resulta necesario es un candado de bici.
Cuevas Menudas, un conjunto de 17 oquedades (en su origen parece ser que fueron 20) que en la Alta Edad Media sirvieron de refugio a un grupo de monjes ermitaños (posiblemente venidos del Monasterio de San Pedro de Eslonza) que en estos cantiles buscaron y encontraron la soledad necesaria para la meditación.
Cuevas Menudas.
Valle de Mansilla.
De nuevo en el carril bici hacia Mansilla Mayor.
Monasterio de Sandoval (ya con otra luz).
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