Roap trip Louro (Muros - A Coruña)

Volando en la cima del Monte Louro
El gaiteiro de Fisterra

Del 2 al 6 de agosto de 2026

Segunda incursión por Galicia en el año.

Con tiempo algo incierto para los primeros días, por la ría de Muros y siempre bajo la mirada del Monte Louro, el emblema de este pequeño roap trip.

Playas extensas, como la de Carnota, pequeñas, como la de Ardeleiro, el propio Monte Louro, que se nos antoja como uno de los mejores miradores costeros (y un buen sitio para volar), expresiones artísticas (o misticas) como los petroglifos o los hórreos gallegos y núcleos de población con la idiosincrasia gallega como Muros o como Fisterra, donde nos acercamos una mañana lluviosa para volver a ver el fin del mundo, serán el escenario de estos cinco días de autentico disfrute.

2 de agosto de 2026

381 kilómetros, algo más de cuatro horas de coche con parada en Melide para tomar un café, mientras vemos pasar a los peregrinos con sus vestiduras de colores, sus mochilas, sus bastones y su alegría al sentirse próximos a su destino.

Praia de San Francisco

Las nubes se han apoderado del paisaje, de la praia de San Francisco, pero no es inconveniente para que encontremos la playa copada por cientos de personas que han bajado hasta la orilla del mar para acompañar al embarque de la Virxe do Carme de Louro.

Praia de San Francisco.
La embarcación (con marineros vestidos de gala) que porta la Virxe do Carme de Louro.

En la playa ambiente festivo.

Gaiteiros.
La comitiva que regresa.

Praia de Area Maior y Lagoa da Xarfas

El día mejora y buscamos un lugar donde darnos nuestro primer baño.

En la praia de Area Maior, un arenal de 1,4 kilómetros de extensión, a los pies del Monte Louro (noroeste) y junto a la lagoa da Xarfas (xarfa hace referencia a superficie espumosa del mar que se extiende en franjas debido al efecto de las mareas o del viento).




Praia de Area Maior.
En todo momento bajo la atenta mirada del Monte Louro.

Lagoa da Xarfas.
Monte Louro.
Monte Rodeiro, en su ladera sur se encuentra el mirador Monte Naraio.
Praia de Area Maior.
Instalaciones próximas al camping de la Punta do Rostro.

Petroglifos Laxe das Rodas y As Cruces

Esta claro que el turismo megalítico aún no está de moda.

Según la IA turismo megalítico es un tipo de viaje cultural y de naturaleza que invita a visitar grandes monumentos de piedra del Neolítico y la Edad de los Metales, como dólmenes, menhires, crómlechs y por extensión petroglifos.

Esta actividad une el senderismo, el respeto al medio ambiente y el misterio de los primeros pobladores.

Y digo que no está de moda porque aunque encontremos algún cartel señalizador de los petroglifos, algunos se encuentran perdidos entre la vegetación o apenas son visibles al estar muy invadidos por los líquenes (como es el caso de los petroglifos de As Cruces).


Uno de los colegas a los que preguntamos por la situación de los petroglifos.
Siguiendo la corredoira a mano izquierda.
Petroglifos Laxe das Roas.
Sobre un gran bolo de granito que aflora del suelo. El conjunto consta de nueve figuras, que incluyen dos espirales y siete círculos concéntricos con grandes cazoletas en el centro
El origen etimológico de la palabra petroglifo procede del griego tiene como significado "grabado sobre roca".

Los petroglifos son una de las muestras más representativas de la importancia que la simbología tenía para las sociedades prehistóricas
Así, al descubierto, sin ningún tipo de protección unos gravados que tendrán entre 3.000 y 4.000 años de antigüedad.

Continuando el camino llegamos al punto donde se supone está el petroglifo de As Cruces, pero no llegamos a distinguir nada.

Monte Meán

Cercano a los petroglifos de Laxe das Rodas, para llegar a la cima del Monte Meán solo es preciso dar con la pista adecuada.

Monte Meán se perfilaba como un interesante mirador sobre la península de Louro.



Todo aquel lugar que no esta plantado de pinos o eucaliptos, esta cubierto de toxos.
Monte Meán (187 metros).
En la cima una construcción ya arruinada que por su forma pensamos que podría haber sido una linterna como la que existe en el Monte Facho (Donón - Cabo Home) (Ver reportaje)
Espectacular!!!!! las vistas del Monte Louro, el pueblo y la lagoa.
Y una super-panorámica.

3 de agosto de 2026

Del faro de Lariño a Lira

El que se pronosticaba como peor día (meteorológicamente hablando) resulto no ser tan malo y muy apropiado para el recorrido costero que teníamos previsto entre el faro de Lariño y la población de Lira.



La Punta Ínsua y su faro son el punto de inicio de la ruta que nos lleva por un sendero costero hasta la población de Lira.
Punta Ínsua.
Ínsua no existe en el diccionario de la lengua española, pero sí en el de la lengua galega, donde la palabra ínsua es traducida por isla, islote en medio de un río, pedazo de terreno, con o sin arbolado, que queda en el centro de los ríos rodeado por las aguas.

En esta costa no todas las playas son de arena.
Esta costa forma parte de la Reserva Mariña de Os Miñarzos que se encarga de proteger las especies marinas a través de la pesca sostenible..



Ya vemos al fondo la población de Miñarzo.
Una persona para tener una referencia del tamaño de este ancla.
Fue el ancla de la fragata Ariete, naufragada en esta costa en el año 1966 (estamos en A Costa da Morte). Fueron los vecinos de Lira los que acudieron en auxilio de los tripulantes, salvándolos y acogiéndolos en sus casas.
Praia Ardeleiro.
Podríamos establecer una relación entre esta playa (Ardeleiro) y el fenómeno luminoso llamado mar de Ardora que suele verse en la praia de Carnota.
Praia Ardeleiro.

Praia de Ximprón.
En esta si pararemos para hacer un baño.

Granja de pescados.
Es preciso bordearla para acceder a Portocubelo.
Entramos en la ensenada de Carnota, en cuyo centro se encuentra la praia de Carnota y más próximo a donde estamos las praias del Mar de Lira (al frente, del otro lado de la ensenada, el macizo del Monte Pindo).
Portocubelo.
Nuestro próximo utilitario.
Puerto de Portocubelo.
Callejeando por Lira.

Un crucero en Miñarzo.
En Lira tienen el hórreo más grande de Galicia (de mayor tamaño que el hórreo de Carnota) pero hoy no nos apetece acercarnos.

Capela dos Remedios.
De vuelta.
El paisaje ahora con sol.

De nuevo en el faro de Lariño, reconvertido en alojamiento turístico.


Praia de Lariño

Más al norte de la praia de Area Maior y separada de esta por la punta do Rostro.

Intentamos el baño, pero un mar demasiado movido para nosotros. 

Praia de Lariño.
Punta Ínsua.

Praia do Mar de Lira

En esta si habrá baño, entre los bolos de granito de la praia do Mar de Lira.




La praia de Carnota y al frente, velada su cima por las nubes, el Monte Pindo (A Moa).


Praia de Carnota.


Muros

El tiempo se deteriora.

Qué mejor manera de aprovechar la tarde-noche que acercándonos hasta Muros para callejear entre sus edificios de piedra y de paso cenar en alguna de sus terracitas.


Puerto de Muros.
Plaza Curroda, donde está el Concello de Muros.



Capela de San Xosé.
Edificio barroco del siglo XVIII. El crucero está datado en 1727, año en el que se funda la capilla.

Cruceiro en praza de Santa Rosa

Plaza de Galicia.












Praia de San Francisco con el Monte Louro.

4 de agosto de 2026

Decir que amanece un día chungo es ser un egoísta que no se da cuenta la necesidad de agua que hay, incluso en Galicia.

La mañana invita a rutear, a buscar lugares en los que si te sorprende el chaparrón, puedas ponerte a cobijo.

Fisterra se nos antoja como el más adecuado para una mañana de nieblas.

Iglesia Santa María Das Areas

A medio camino, entre el pueblo de Fisterra y el faro, la iglesia de Santa María das Areas fija sus cimientos con solidez, aguantando el paso del tiempo impertérrita desde la Edad Media y viendo como miles de peregrinos plantan su mirada sobre sus muros mientras rozan con sus manos las columnas de su entrada, para entrar en ese mundo que presagia el misterio, el fin de El Camino, donde desde la última tierra se adentra en el reino del Hades, el final o quién sabe el principio. 

Iglesia de estilo románico tardío.


Interior.
Santo Cristo de Fisterra.
Por encima de los milagros que se le puedan atribuir, es imprescindible tener en cuenta su origen marinero, su llegada a la costa gallega metido en un arca y su posterior guarda en la iglesia románica de Santa María que durante la Edad Media fue meta más allá de Compostela para los peregrinos iniciados.
El Santo Cristo de Fisterra forma parte de los llamados "Cristos del Terror", entre los que se encuentran el Santo Cristo de la Catedral de Ourense, Cristo de Burgos, Cristo de las Claras (monasterio de Santa Clara de Palencia) y este de la Iglesia de Santa María das Areas.

Fisterra

El faro de Fisterra, "el faro del fin del mundo".

El segundo lugar más visitado de Galicia después de la catedral de Santiago.

Después de dominar medio mundo, las legiones romanas se aterraron ante la desaparición del sol bajo las aguas. Aquel era el lugar en el que un solo paso más te adentraba en lo desconocido (más hoy en un día con niebla).




Faro de Fisterra.

Es temprano, aún hay pocos visitantes.
Bota de peregrino.
Hito.
Peregrinas.

Una foto para el recuerdo.
Alguien dejo sus botas.
Mucha gente.
En primavera, mientras recorríamos cuatro etapas de El Camino, pasamos por el mojón de 100 kilómetros a Santiago, hoy lo hacemos en el kilómetro 0 (aunque no cuadra este 0 con aquel 100).
El gaiteiro de Fisterra.

Fisterra

Donde nos tomamos un café antes de recorrer sus calles.









Playas del Mar de Lira

La borrasca pasa de largo y deja un ambiente limpio y una temperatura más que aceptable que invita a recorrer las Playas del Mar de Lira (al norte de Miñarzo) una serie de calas que son continuación del gran arenal de Carnota por el sur.

Pequeño recorrido vespertino que nos permitirá que nos hagamos varios baños en sus solitarias playas, aparte de disfrutar de unas estupendas vistas sobre el Monte Pindo, el gran arenal de Carnota, y en la lejanía, el Cabo Finisterre.



Praia de Mar de Lira.
Praia tras da Punta.









El konico de Vitruvio.




5 de agosto de 2026


Ascensión al Monte Louro

De discreta altura (222 metros), pero muy bien situado a la entrada de la ría de Muros y Noia y sobre las playas de Luoro y de Area Maior (al norte) y sobre la ensenada de San Francisco (al este) -con las playas de Fogareiro y San Francisco-, el Monte Louro se presentaba como la ruta estrella en este roap trip.

Solo era necesario encontrar el día adecuado y hoy era este.



Al sur de la población de Louro y a la entrada de la ría de Muros y Noia, el Monte Louro se iza sobre una pequeña península en cuya punta sur se sitúa el faro de Louro.
Faro do Monte Louro.
Situado al pie del Monte Louro y en la punta Queixal.
Faro do Monte Louro.
Al frente, al otro lado de la ría, la zona de playas y costas de Porto do Son y el Cabo de Corrubedo.

Una pista carretera recorre la ladera oeste del Monte Louro en busca del collado.
Entre un bosque de pinos de repoblación y mucha "maturranga".
Al poco ganamos altura y ya podemos ver la praia de Area Mayor y la lagoa das Xarfas.

El collado, entre el Pico da Madalena y el Monte Louro.
La pista da paso a un sendero bastante cerrado por la vegetación.

Louro, su playa y la ensenada de San Francisco, dentro de la ría de Muros e Noia.

Panorámica.

Ría de Muros e Noia.
Cima del Monte Louro (222 metros).
Una foto para el recuerdo.
Praia de Area Mayor y la lagoa das Xarfas.
Y el Monte Rodeiro, en cuya ladera se encuentra el mirador del Monte Naraio (que visitaremos mañana).


Panorámica desde la cima del Monte Louro.
Descendiendo.


De nuevo en el faro del Monte Louro, ya más despejado de coches.

De Caldebarcos a Boca do Río

Recorrido puramente playero, desde el aparcamiento cercano a la praia de Caldebarcos hasta Boca de Río, la desembocadura del rego de Valdebois sobre la praia de Carnota.


La pasarela peatonal que nos lleva a la praia de Carnota.



Praia de Carnota.
Al frente las praias del Mar de Lira que recorrimos la tarde de ayer.
El Monte Pindo, el macizo de granito rosa que levanta su cima hasta los 600 metros y en cuyas ladera nacen las aguas del rego de Valdebois.

Boca do rio
La desembocadura.
El río Valdebois forma meandros antes de desaguar en el mar.
Antes de estos meandros están las marismas de Carnota (por esos lares estuvimos hace unos cuantos años tras un zarapito americano que después de sacarnos los ojos tras el teles, llegamos a ver muy alejado).

Porto das Cabras

Para el final del día, decidimos acercarnos hasta la praia de Ximprón (al sur de Miñarzo, por donde pasamos el segundo día mientras hacíamos la ruta entre el faro de Lariño a Lira).

Porto da Barca nos brinda la oportunidad de ver la puesta de sol y de intentar ver en su playa el fenómeno luminoso llamado mar de Ardora (se suele ver en la playa de Carnota y curiosamente la playa más al sur de Porto das Cabras se llama praia Ardeleiro).


Praia Porto das Cabras.
No veremos el mar de Ardora, pero si tendremos la visita de un pequeño zorro que pasará junto a nosotros un par de veces en busca de restos por la playa.


6 de agosto de 2026

Mirador del Monte Naraio

Última jornada de este pequeño roap trip.

Un baño de despedida, pero antes un pequeño recorrido hasta el mirador del Monte Naraio, enclave situado en las proximidades de A Gándara y a 90 metros sobre el nivel del mar, ofrece unas vistas espectaculares sobre la lagoa das Xarfas y la praia de Area Maior con un Monte Louro al frente.

Y junto al mirador, según nuestros apuntes, el petroglifo del mismo nombre y que como hemos podido ver en algunas fotos es muy similar al petroglifo de Laxe das Rodas, pero por más vueltas que dimos, por más que preguntamos a un ciclista y a unos senderistas que pasaban por la zona, no fuimos capaces de localizar (posiblemente se encuentre sepultado bajo la maleza).


Un último vistazo a la praia de San Francisco y al Monte Louro.
La típica pista asfaltada nos aleja de la carretera y nos aproxima a una nueva pista de tierra.
El camino por la pista es feo, entre repoblaciones de pinos y toxos.
Pero nada más tomar altura las vistas comienzan a ser un preludio de lo que nos depara el mirador.
Vista atrás.
Lagoa das Xalfas, praia de Area Maior y el Monte Louro cerrando el cuadro (aún no estamos en el mirador).
Si, la pista es fea pero cómoda.
Mirador del Monte Naraio.
Y al otro lado de la pista, mientras buscamos el petroglifo, encontramos en la roca superior unas unas curiosas cavidades producto de la erosión del viento.
Taffoni, designa en geomorfología una forma en cavidad o hueco redondeado, de un tamaño que puede variar desde unos pocos centímetros a varios metros, tallada por la erosión en rocas cristalinas o arenisca (en esta ocasión en granito), en climas secos o en zonas de costa.
El primer ejemplo de este tipo de formación lo pudimos ver sobre unas rocas (también granito) próximas a la cascada de Abelón (Arribes del Duero, Zamora).



De regreso al coche.

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