30 de marzo de2026Nuevo capítulo del pasado romano en León.
Por el Bierzo, disfrutando de la floración de los cerezos, nos acercamos al legado minero romano de Castropodame.
No la extracción del ruina montium descrito por Plinio el Viejo, que en el paraje de Las Médulas llevará al que será uno de los mayores desastres ecológicos y uno de los lugares más visitados en nuestra provincia.
No, en esta ocasión nuestros pasos nos llevan a las inmediaciones de Castropodame, a la explotación donde se combinaron labores de interior (galerías subterráneas) y de cielo abierto (canales y embalses similares a los de Las Médulas).
Una ruta marcada y recientemente desbrozada nos acerca a cinco minas de extracción de oro con nombre propio: Cueva El Mosquito, Cueva El Sil, Cueva Vivienda, Cueva El Moro y Cueva El Corralón.
Poco desarrollo interior y poco que ver de la antigua minería romana, pero muy interesante el recorrido por un paisaje totalmente mediterráneo, donde la encina se rodeada de madroños y donde la jara se intercala entre el brezo.
Broche final ante el Monasterio de San Miguel de las Dueñas que gracias a que estaban limpiando algunos santos para procesionarlos, pudimos colarnos para ver el interior de la Iglesia (monasterio de clausura sin horario de visitas).

El track de la ruta en Wikiloc
Villaverde de los Cestos, a medio camino entre Bembibre y Ponferrada y el el valle regado por las aguas del río Boeza.
Villaverde de los Cestos, donde tomamos café.
Iglesia de San Martín.
Por un camino-pista que entre choperas y plantaciones de pinos nos lleva a Castropodame.
Vista atrás, al otro lado del Boeza (y de la autopista están las alturas de Los Navallos y en la ladera que mira hacia donde nos encontramos se encuentra el Zofredal de Cobrana que tanto nos gusta recorrer (ver ruta por el Zofredal de Cobrana). Llegando a Castropodame.
Monumento al pastor.
Castropodame.
Casa con blasones.
Iglesia de Santa Colomba.
Cerezos en flor.
Inicio de ruta.
Camino marcado y desbrozado
Y bien balizado.
Al fondo las cima nevadas de Ancares.
Cueva El Mosquito.
Un hueco muy pequeño, pero con muchos mosquitos.
El sendero va serpenteando a lo largo de toda la ladera de los Tesos de Capelloso.
Las vistas hacia el valle son buenas.
Cueva Vivienda.
Camuflada entre los árboles y arbustos apenas es visible (dentro del círculo rojo).
Exterior Cueva Vivienda.
Una galería de la que salen otras a su izquierda.
Cueva Vicienda.
Un ocupa.
Cueva Vivienda.
Cueva El Sil.
Amplia entrada.
Se desciende a una galería de gran tamaño desde la que se puede acceder a un segundo plano de galería.
La más interesante.
Se ve el embalse de Bárcena.
Entre encinas.
El sendero es un continuo sube y baja,
Cueva El Moro.
Requiere una vertical trepada (más fácil por la izquierda).
El interior no permite ponerse de pie, es corto y esta todo lleno de cagadas de cabra.
Cueva El Corralón.
Bajo una oquedad.
Es necesario arrastrarse por una gatera (no entramos).
Descendiendo hacia San Miguel de las Dueñas.
Pasamos por una pequeña laguna.
Cerezos en flor.
Vista atrás, el Teso Capelloso donde se sitúan las minas.
Calamocos.
Arquitectura de la zona.
Llegando a San Miguel de las Dueñas.
Iglesia del Monasterio de San Miguel de las Dueñas.
Interior.
Recinto del coro.
San Miguel de las Dueñas.
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