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Street Art Cembranos

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  El Tretrapez nada sobre una de las paredes del colegio de Cembranos. Los grafiteros ya no son los gamberretes que se dedicaban a ensuciar las paredes con sus sprais. Hoy son artistas que con su trabajo y la colaboración de los ayuntamientos (que ceden las paredes y pagan al artista) dan color y vida a las calles y de paso, como es el caso de este Tetrapez de  ‘Dadospuntocero’  (David Esteban), envían un mensaje a la población.

Pico Grande (travesía por el embalse del Porma)

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Vista de Pico Grande desde las proximidades de Peña del Estabiello. 14 de Junio de 2022 Llego el primero a la orilla del embalse, pero tardo más en preparar todo mi equipo y cuando por fin desembarco el kayak, el hombre ya ha montado sus cañas y lanzado sus anzuelos. -Raro día nos ha salido? -Deja, deja, que como salga el sol, no hay quien pare. Buena madrugada se ha metido el colega. Igual que la mía, para aprovechar las primeras horas y no sufrir con la ola de calor que nos afecta estos días. Pico Grande no es la mayor altura de las cimas que rodean al embalse del Porma. Ni siquiera lo será para los habitantes de Valdehuesa (que por cercanía tienen como mayor altura Peña Forcada) o para los de alguno de los pueblos que por el progreso de la mayoría, dejaron sus casas bajo las aguas del embalse. Pero Pico Grande hace referencia a su nombre cuando paleas junto a Peña Estabiello y al frente te encuentras con una montaña de líneas triangulares, propias del dibujo de un niño de infantil c...

Susarón, arista este

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  El Susarón con su larga arista este, visto desde la cima del Pico del Prado del Toro 9 de Junio de 2022 Una mañana radiante, quizá demasiado radiante. Es la quinta vez que asciendo al Susarón por su arista este y tres han sido de tarde y la cuarta bajo la niebla. Por lo que, es como si la ascendiera de primera vez. Continuo con las cimas del Porma y creo poder decir con toda propiedad que el Susarón es la cima reina del embalse. Por su situación de montaña independiente, por la blancura de su caliza que asemeja a una catedral (gótica, por supuesto) y por sus líneas, en especial por su arista este. Sin la llegada aún de los veraneantes que le llenen de gritos y alegría, Puebla de Lillo se despierta lentamente, como cualquier pueblo de montaña, desperezando la larga noche y mirando tranquila y serenamente a un nuevo día. Dejamos nuestro coche en Puebla y caminamos por la carretera hasta superar el depósito de sales, donde encontramos el final de la arista del Susarón. Y a partir de...