Desde la cima del Alto Las Coronas 29 de abril de 2024 Que tranquilidad supone sentirse superfluo. Moverte de un sitio a otro, sin prisas, sin metas remuneradas, como vaca buscando el bocado más apetitoso, pero con la diferencia (aparte de andar a dos patas) de tener la capacidad de soñar. Seguimos con tiempo incierto. Con pronósticos de lluvia a medio día que aconsejan no adentrarse mucho un la cordillera y estar de vuelta antes de que caigan las primeras lluvias. La collada de Bosvil la descubrimos en una foto en un periódico local. El Alto Las Coronas (un sinclinal al suroeste de La Velilla de Valdoré) apareció al buscar ese collado en el Iberpix. "Buenas vistas tendrán esos altos sobre las montañas de Ocejo y Las Pintas" pensamos y no nos equivocamos. La mañana se aguanto de lluvias y un sol primaveral nos permitió disfrutar de un camino donde el bosque de ribera da paso al hayedo y este a las praderías de altura antes de alcanzar la cima, que por supuesto ofreció unas vi...
Sobre la cima del Cueto Ancino 11 de julio de 2023 Es fácil repetir cima cuando la repetida es el Cueto Ancino. Las Cimas del Curueño tienen su estrella en el Cueto Ancino, la cumbre que levanta su cima abruptamente desde la orilla del Curueño y alcanza altura suficiente para ser un excelente mirador sobre sus vecinas (Peña Galicia, Valdorria, Prado Llano, Peña el Pueblo o el mítico Bodón). Amanecemos temprano para estar de vuelta a medio día y evitar los calores de este torturador verano. Aprovechado la sombra que el Ancino y Prado Llano desparrama por la ladera sur, ascendemos con rapidez, con intensidad y sin concesiones, afín de salvar los algo más de seiscientos metros que nos separan de la cima, mientras a nuestro alrededor comienzan a dejarse ver las otras cimas del Curueño De nuevo en la cumbre de esta montaña que llama a ser ascendida una y otra vez, mostrando en cada ascensión una nueva fisonomía, un nuevo rincón, una nueva cima vecina o un nuevo bosque. Como el grupo de fres...
Peñacorada En la cima de Peñacorada 2 de enero de 2025 Por la fecha Peñacorada tendría que lucir una capa de nieve. Poca o mucha pero algo. Pero con el cambio climático, hoy el blanco que da color a Peñacorada es el de la cencellada que esta fría mañana ha dejado su huella sobre toda hierva, rama o árbol que despegue más de dos centímetros del suelo. No miramos el termómetro del coche, directamente resguardamos nuestras orejas y narices ante la pertinaz helada y partimos desde Robledo de la Guzpeña. Remontando el valle por donde corren las aguas del arroyo de Herpencia en busca de los corrales al sur de la peña, donde los robles dan paso a un espeso bosque de encinas que con valentía trepan hacia la arista, hasta que el lapiaz solo permite que algún ejemplar achaparrado y retorcido por la acción del viento consigue sobrevivir. Mirada atrás, para ver como el valle se cubre con una niebla que parece salida del interior de mi cabeza. Una niebla que fruto del viento amenaza con cubrir la a...
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