Road trip mediterráneo II

Anfiteatro de Las Arenas de Nimes

27 - 31 de marzo de 2025

El comienzo de este road trip mediterráneo tenemos que buscarlo en enero del 2023, cuando partimos desde Valencia con rumbo norte, en busca de lugares tan dispares como el Delta del Ebro, con idea de repetir humedal por la Camarga, o la ciudad romana de Tarragona para seguir la huella romana por las Arenas de Nimes, el Pont du Gart o el teatro de Orange.

Un temporal frenó nuestra andadura en Tarragona y más tarde otros proyectos ocuparon su lugar, hasta que días atrás, después de consultar los pronósticos para las siguientes semanas decidimos desempolvar la idea de ese road trip y partir hacia la luz por las ciudades de la Provenza.

Nimes, Arles, Orange y Avignon y como remate la Camarga.

El viento hará acto de presencia y los recorridos proyectados por la Camarga no tendrán ningún sentido luchando contra el viento, por lo que volverán a ser postergados, pero en esos días la carpeta del disco duro de nuestras cabeza ya estaban llenas de la majestuosidad de los constructores romanos.

27 de marzo de 2025, Nimes

Entramos en la ciudad cuando, al igual que todas las ciudades francesas, sus calles comienzan a despoblarse, a pesar de ser media tarde.

Cansados del largo viaje, pero con fuerzas para salir a tomar el pulso de la pequeña ciudad donde pasaremos las dos primeras noches.

Calles vacías y locales cerrados nos indican los hábitos de los franceses y que aún no ha llegado el turismo.

Esquina del Museo de la Romanidad con el Anfiteatro al fondo.
El icono de la ciudad de Nimes.
Cruz junto a la escultura de Nimeño II
Museo de la Romanidad.
Las Arenas de Nimes.
Escultura de un toro, algo así como el Torico de Teruel, pero de mayor tamaño 😂😂😂😂
Algo más de las 8 de la tarde y no hay nadie por las calles!!!!!!!
Fontaine du Crocodile.
La primera gran decepción; La Catrdral de Saint Castor de Nimes se encuentra cerrada y tapada por restauración.
La plaza del Reloj.
Dónde está la gente?????
Iglesia de Saint Paul.
En los alrededores de esta joya neorrománica si encontramos bares con algo de animación.
Maison Carrée.
Sus escaleras y entrecolumnas son punto de reunión.


Las Arenas de Nimes.

Road trip Mediterráneo II: Nimes

Musée de la Romanité
Las Arenas de Nimes
Maison Carrée

28 de marzo de 2025

Nimes

Situada al sur de Francia, esta pequeña y hermosa ciudad es conocida con la "Roma Francesa" y es candidata a Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Y es que todo lo que tenemos que ver en Nimes hace que sea una ciudad apasionante.

Sus orígenes los encontramos en un asentamiento galo, que será ocupado por los romanos entre los años 120 y 117 a.C. con la idea de incorporarla a la Vía Domitia (la primera calzada romana construida en la Galia, que partiendo del Piamonte -Italia- iba paralela a la costa mediterránea hasta llegar a Hispania, donde se unía a la Vía Augusta).

Nemausus (nombre galo) alcanzó su apogeo con el emperador Augusto, el periodo cuando se levantarán los principales monumentos de la ciudad.

Un cocodrilo encadenado a una palmera, el logotipo de la ciudad

Muchos de los soldados de Augusto, vencedores en la campaña de Egipto, se establecen en Nemausus y la imagen de un cocodrilo encadenado a una palmera (representación de su victoria) se trasformará en el símbolo de la ciudad.


Las Arenas de Nimes

El lugar con más historia en Nimes.

Considerado el anfiteatro mejor conservado del mundo romano.

De menor tamaño que Coliseo de Roma (normal!!! el Coliseo es único), el anfiteatro de Nimes impresiona por su tamaño y especialmente por su estado de conservación.

133 metros de largo, 101 metros de ancho y 21 metros de alto. Un edificio público de forma ovalada, con pisos gradados y organizado alrededor de un foso de arena, donde 25.000 personas bullirían ante los combates de gladiadores, espectáculos de caza de animales salvajes o batallas navales.

En la Edad Media este anfiteatro será utilizado como refugio para la población y allá por el siglo XIX llegaron a construirse en su interior viviendas particulares.

Anfiteatro de Nimes.
60 arcadas y dos alturas (es curioso que el anfiteatro de Arlés tenga también 60 arcadas y dos alturas).

Llegamos antes de que abran las taquillas y esperamos la apertura en uno de los bancos que hay delante del anfiteatro.
Salvo los turistas (que se distinguen bien) los vecinos de Nimes pasan delante del anfiteatro sin prestarle atención, ni una mirada. Evoco cuando paso delante de la Catedral de León que siempre me llama la atención la luz que incide en sus muros y nunca dejo de sacar el móvil para ver si algún día consigo hacer una buena foto.
Estatua de Nimeño II.
Considerado el mejor torero francés de todos los tiempos. Fue cogido por un Miura, durante una corrida, quedando parapléjico.
No llegó a adaptarse y se suicidó.
Desde el primer momento el anfiteatro se muestra grandioso.
Interior anfiteatro de Nimes.
Una imagen para el recuerdo.
Nos sorprende que dejen caminar sin cortapisas por su graderío. Ganamos con gran esfuerzo (los peldaños parecen hechos para gigantes) la parte alta.
Un buen lugar para contemplar la ciudad.
Lycée Alphonse Daudet.
El anfiteatro actualmente se usa para espectáculos, por lo que el graderío esta acondicionado de una estructura de metal y madera (aparte las baldosas de reconstrucción) que impide ver como esta en realidad.


En este flanco falta todo el graderío.

Corredores de acceso.
Galerías circulares.


Labores de acondicionamiento de la arena.
La arena rojiza que al principio parecía fuera de lugar, resulta la nota de color en las fotos.



Maison Carrée

En su origen, sería un templo honorífico vinculado al culto de la familia imperial de Augusto (dedicado a Cayo Cesar y Julio Cesar, hijos de Marco Vipsanio Agripa y Julia -hija del emperador Augusto- muertos en plena juventud y truncando el orden sucesorio).

Está perfectamente conservado ya que se continuó utilizando para diferentes usos como iglesia, casa consular, prefectura del Gard (departamento al sur de Francia), archivos departamentales.

Desde 1840 es monumento histórico de Francia.


La fachada de acceso esta presidida por un friso y seis columnas (hexástilo)
Templo períptero (rodeado de columnas), seis columnas al frente y un total de 30 en todo el conjunto.
Ocho de las diez columnas laterales están integradas en los muros.
26 metros de largo, 15 de ancho y 17 de altura.
Cubierta a dos aguas, realizado en mármol y en estilo dórico.

El interior es un cubo de paredes lisas donde se expone información referente al templo.







Musée de la Romanité (Museo de la Romanidad)

Situado frente al anfiteatro de Nimes.

Es el edificio más moderno y llamativo de Nimes. En su interior se guardan una buena colección de los mosaicos romanos y otras piezas encontradas en Nimes.

Obra de la arquitecta francesa Elizabeth de Portzamparc, su fachada de hojas de vidrio intentan evocar los mosaicos que se custodian en su interior.


Entrada Musée de la Romanité.
Frente al anfiteatro.
















Catedral de Saint Castor

Del siglo XI.

Estilo románico aunque con mezcla de gótico. En una pequeña plaza, rodeada de edificios.

En su fachada se pueden ver frisos bíblicos que están considerados de los más relevantes del románico francés.

Lamentablemente se encontraba cerrada, en restauración y tapada a la vista.  


Jardines de la Fontaine

Una preciosa alameda (La quai de la Fontaine) da paso a los Jardines de la Fontaine.

Creados en 1745 por el ingeniero Jacques Philippe Mareschal, este impresionante jardín de 15 hectáreas está formado por un jardín clásico y un jardín mediterráneo con estanques, paseos y fuentes.

En su interior se encuentran el Templo de Diana y la Tour Magne.








Templo de Diana

Situado en uno de los extremos de los Jardines de la Fontaine.

No parecen ponerse de acuerdo en la función de este templo. Unos afirman que se trataba de un santuario, mientras otros afirman que podría haber sido una biblioteca.

El Templo de diana hoy solo es una parte del gran edificio que fue (destruido durante las Guerras de la Religión de Francia en el siglo XVI), pero lo que nos sorprende es el grado de abandono que tiene actualmente (suciedad). 




Templo de Diana.





Tour Magna

En el extremo más alto de los Jardines de la Fontaine.

La Tour Magna fue la torre más alta de la muralla romana que protegía la ciudad, desde la que se tenía una gran visión del entorno.

Fue levantada en el año 15 a.C., tiene forma octogonal y una altura de 32 metros. 

La Tour Magna vista desde los muros del anfiteatro.

En lo más alto de los Jardines de la Fontaine.
Interior.
Sobre un pilar se ha habilitado una escalera de caracol que permite llegar al punto más alto.
La ciudad de Nimes desde la Tour Magne.

Puerta de Augusto y Puerta Francia

La ciudad de Nemausus estaba rodeada por una muralla (se cree que la muralla más grande de la Galia romana, con un perímetro de siete kilómetros).

Tenía unas 80 torres de defensa y 10 puertas de acceso.

De ese conjunto solo queda la Tour Magna y dos puertas; la Puerta de Augusto, llamada con este nombre porque fue este emperador el que la financió y la Puerta de Francia (de menor tamaño).

La Puerta de Augusto tiene cuatro arcos, los grandes para los carros y los más pequeños para las personas.

Era el paso de la Vía Domitia.


Puerta de Augusto.

Puerta de Francia.

Castellum Aquae

Rodeado de edificios encontramos el Castellum Aquae, una ingeniosa estructura circular que servía para gestionar el agua que venía desde las fuentes de Eure en Uzès (por el Pont du Gard).

Es un depósito circular, tallado en la roca, utilizado para la distribución del agua que tiene un diámetro de 5.90 metros y una profundidad de 1.40 metros.


Castellum Aquae.


Iglesia de Saint Paul

Construida entre 1835 y 1849. Estilo neorrománico.

En 1909 es catalogada como monumento histórico.


Les Halles

Gran mercado en el centro de la ciudad.




Explanada de Charles de Gaulle

Junto al anfiteatro y la Iglesia de Sainte Perpétue de Nimes.

De gran tamaño y en su centro la fuente Pradier, una escultura esculpida en mármol blanco de una mujer que representa a Nimes (su corona es la Maison Carrée).

Explanada de Charles de Gaulle
Fuente Pradier data de 1845.
La corona es la Maison Carrée.

El toro de las Arenas de Nimes.
Algo así como el "Torico" de Teruel, pero de mayor tamaño.

Iglesia de Sainte Perpétue de Nimes

Frente a la explanada Charles de Gaulle.

Es otra de las iglesias del siglo diecinueve construida en estilo ecléctico (mezcolanza de muchos estilos arquitectónicos).

Destaca su esbelto campanario de 70 metros de altura.




Iglesia de Saint-Baudile

Se comenzó a construir en 1867 y en 1877 es consagrada.

Arquitectura neogótica.

Esta ubicada en la plaza Gabriel Peri.



Torre del reloj

Según nuestra guía una de las zonas más bulliciosas de la ciudad.

Reconstruida en el siglo XVIII, se levanta hasta los 31 metros.

Catalogada como monumento histórico desde 2011. 

Plaza de la Torre del Reloj.


Road Trip Mediterráneo II: Orange

Arc de Triomphe d'Orange
Théatre antique d'Orange


29 de marzo de 2025

El segundo día nos acercamos hasta Orange, pequeña localidad de poco más de 30.000 habitantes situada en la margen izquierda del Ródano y a unos 100 kilómetros de Marsella.

Orange fue fundada en 35 a. C. por los soldados de la segunda legión en los territorios de la tribu gala de los Tricastini.

Le darían el nombre de Arausio no por las naranjas, sino por un dios celta relativo a las aguas, ya que en ese lugar, tiempo atrás, existió un asentamiento celta y el nombre de Aurasio se recordaba por una batalla que enfrentó en el año 105 a. C. a los ejércitos romanos y las tribus celtas de cimbrios y teutones.

La ciudad floreció bajo el Imperio Romano, llegando hasta nuestros días un teatro y un arco de triunfo.

Arc de Triomphe d'Orange

A menos de un kilómetro del centro y en medio de una plaza circular que pega con uno de los parkings públicos de la ciudad.

Forma parte del Patrimonio de la Humanidad protegido por la Unesco.

No estando claro su fecha de construcción se cree que fue durante el reinado de Augusto (27 - 14 a.C.) para honrar a los soldados de las guerras de las Galias. Posteriormente reconstruido por Tiberio para celebrar las victorias ante los germanos.

Los arcos de triunfo son monumentos que servían par dar testimonio de la grandeza del Imperio Romano y perpetuar sus proezas. 
Este es el arco de triunfo más antiguo dentro de los arcos de triunfo de tres arcos.
El arco central de mayor tamaño que los laterales.

Da un aspecto muy cuadrado con 19,57 metros de largo por 8,40 metros de ancho y 19,21 metros de altura.
Llama la atención por su espléndida decoración. 


Uno de los relieves en el que se ve a el ejercito romano combatiendo a los germanos y galos.
Detalle de las columnas corintias adosadas.
Construido usando grandes bloques calizos sin mortero

Por las calles de Orange.

Caminar por la calles de Orange nos ayuda a refugiarnos del molesto viento que se ha levantado y que nos acompañará durante los restantes días.





La calle finaliza sobre la fachada escénica del teatro.
Ruinas romanas a las afueras del Teatro de Orange.



Théatre antique d'Orange.

Ubicado en pleno centro de la ciudad, el teatro de Orange es el mayor atractivo de esta ciudad.

Impresionante, es el adjetivo que mejor se puede aplicar a este teatro.

Lo es en su conjunto, pero sobre todo en su fachada escénica con más de 100 metros de largo y 37 de alto.

Construido bajo el reinado de César Augusto (siglo I), es uno de los teatros romanos mejor conservados del mundo.

Un muro de 100 metros de largo por 37 de alto.
Al frente la place des Fréres Mounet que te permite separarte y hacerte una idea del tamaño de la fachada.
Desde el interior del teatro.
Cuando ves el muro, con ese color chocolate desleído, no llegas a entender las palabras dichas por Luis XIV: "es la muralla más bella de mi reino".
El la vería como la vemos nosotros (creo), pero hemos de pensar que esta fachada estaba recubierta de mármol y reconstruía simbólicamente un palacio decorado con columnas en tres niveles con frisos y nichos. 
En uno de esos nichos (el central) con la estatua del emperador Augusto.
Pasillos por el interior de las gradas.


La comparativa es obligada, ya que estamos ante el teatro mejor conservado del mundo. 
Por ello reviso nuestras fotos del teatro de Mérida (ver reportaje de Mérida) y admito que el de Orange tiene la fachada escénica más grande y mejor conservada con lo que sirve para hacerte una idea más clara de como es un teatro romano, pero aunque el muro del teatro de Mérida esta muy perdido, el grupo de columnas que preside la fachada hace al conjunto más hermoso. 
La figura que vemos es una copia.


Mucho viento.

Capacidad para 6000 personas.
Si haces turnos de mañana, tarde y noche, en un par de días pueden pasar la totalidad de habitantes de Orange (30.000 habitantes).


Road Trip Mediterráneo II: Pont du Gard

Pont du Gard

29 de marzo de 2025

La visita al Pont du Gard podíamos hacerla al modo convencional, llegando con el coche hasta algunos de los parkings habilitados para la visita, o buscando un recorrido que nos permita acceder al Pont du Gard a pie, viendo el entorno y haciendonos una idea de la necesidad que tuvieron los romanos para llevarles a construir semejante tinglado (por supuesto elegimos la segunda opción).

Pont du Gard

El Pont du Gard es un puente del siglo I d.C. que forma parte del acueducto que el Imperio romano se vio en la necesidad de construir para abastecer de agua a la colonia romana de Nemasus (Nimes).

Una conducción hidráulica por gravedad de 50 kilómetros de longitud que llevaba el agua desde un manantial en Uzes hasta Nemasus y que para cruzar el actual río Gardon (el río Gardon y no el Gard, ya que no existe un río con dicho nombre, sino que el rio se forma por muchos afluentes, muchos de los cuales se llaman Gardon y que al final da en llamarse Gardon).

En 1985 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


Pont du Gard se encuentra cercano a la población de Remoulins.
Aparcamos algo más al norte, en la explanada de un restaurante próximo a Vers Pont du Gard.
Y comenzamos a caminar por una pista que corre por una gran planicie.
Chapelle de Saint Pierre (en mal estado).
Vamos bien.

Entramos a la cuenca donde esta Pont du Gard por una zona rocosa con bastante arbolado, donde destacan dos hermosos olivos.
Ya estamos en Pont du Gard.
Cabecera de uno de los lados.


Cuando te acercas es cuando aprecias su tamaño.
Como la mayoría de obras de ingeniería romana, Pont du Gard fue construido sin emplear argamasa. Las piedras, algunas de hasta 6 toneladas, se mantienen unidas mediante grapas de hierro.
Río Gardon.


El agua que corría por el acueducto lo hacía por gravedad. Tenía una pendiente de 34 centímetros en cada kilómetro, que viene a ser 17 metros de desnivel en los 50 kilómetros que recorría el acueducto desde la fuente hasta Nimes.
Por Pont du Gard pasaban 20.000 litros de agua diarios.
A partir del siglo IV se descuida su mantenimiento y los sedimentos inutilizan el acueducto, En el siglo IX ya resulta inservible, a lo que se une el expolio de sus piedras. Ya solo es utilizado el puente para cruzar el río, cortando parte de los pilares del segundo nivel para tener mas espacio de paso, lo que llevo a peligrar la estabilidad de la extructura.
En 1702 los pilares fueron restaurados a su grosor original para salvaguardar el acueducto. En 1743 se construyó un nuevo puente junto a los arcos del nivel inferior, de tal forma que el tráfico rodado pudiese cruzar por allí (a día de hoy solo se utiliza para cruzar los peatones).
Es por este puente adosado por el que hemos cruzado el río Garon y desde donde podemos ver el tamaño y envergadura de este puente.
Pont du Gard.
Desde este lado se aprecia bien el puente adosado del siglo XVIII.
Lado opuesto, donde se aprecia la grandeza de este puente.
275 metros de longitud (en el nivel superior) y 49 metros de altura.

Construido en tres niveles, con 49 metros de altura el nivel más alto tiene 275 metros de longitud.
Nivel bajo; 6 arcos, 142 metros de longitud, 6 metros de grosor y 22 metros de altura.
Nivel medio; 11 arcos, 242 metros de longitud, 4 metros de grosor, 20 metros de altura.
Nivel superior; 35 arcos, 275 metros de longitud, 3 metros de grosor, 7 metros de altura.
Sobre el tercer nivel discurre el conducto de agua, con un cajón de 1´80 metros de altura y 1,20 metros de anchura (con una pendiente de 0,4 %).
Un sendero nos permite alcanzar la parte alta del puente, el punto donde se une al acueducto.

Por supuesto cerrado, para que no te puedas meter.
Del otro lado un túnel con el que salvarían el monte.
Cruzado el túnel encontramos restos del acueducto.
El canal el acueducto.
De vuelta.
Volviendo por el puente del siglo XVIII.
La protuberancias que sobresalen de las arcadas sirvieron para unir los andamios y poleas necesarios para subir las piedras (hay que pensar en el tamaño de muchas de esas piezas, que alguna llega a pesar 6 toneladas).
De nuevo en la parte alta del puente, donde tomamos un nuevo sendero que nos lleva hacia el coche.
Por un bosque.
En el que separándonos del camino vemos los restos del acueducto ya muy naturalizados.
Consolidados con argamasa para que no se pierdan.



Roap trip Mediterráneo II: Arles

Anfiteatro de Arlés
Teatro romano de Arlés

Tímpano de la antigua catedral de Saint-Trophime


29 de abril de 2025

Sobre una población celta, los romanos crearon una colonia de derecho latino y Julio César asentó aquí a sus veteranos de la Sexta Legión y comenzó a embellecer la ciudad, continuando Augusto esta labor.

La ciudad romana contó con una muralla, un anfiteatro, un teatro, un circo, un foro con criptopórticos, unas termas de época de Constantino y varios cementerios

En Arlés pasaremos las tres últimas noches y servirá como punto estratégico para desplazarnos por los alrededores.

Punto estratégico si quieres moverte por la Camarga y punto estratégico si quieres continuar empapándote de la ingeniería civil romana.

Nimes nos sorprendió con su anfiteatro, Orange con su teatro. Arlés lo hará de nuevo (sorprendernos) con su su anfiteatro y con su teatro.

Su anfiteatro no será el mejor conservado del mundo romano, como lo es el de Nimes, ni su teatro tendrá la espectacular fachada escénica que posee el de Orange, pero en su conjunto, añadiendo los criptopórticos y el obelisco romano, Arlés se posiciona en los puestos de cabeza dentro del ranking de ciudades con huella romana.

A ello habremos de sumarle el encanto de sus plazas, de sus calles estrechas, de su río y sobre todo la portada occidental de la antigua catedral de Saint-Trophime, que para muchos expertos es uno de los mejores tesoros de la escultura románica.


Anfiteatro romano

Un largo periodo de prosperidad en la conquistada ciudad de Arelate (Arlés), llevó a Tiberio Cesar Augusto, allá por el año 80 d.C., a ordenar a sus ingenieros la construcción de un anfiteatro que tomara como inspiración el Coliseo de Roma.

Con 136 metros de largo y 107 de ancho, este recinto con forma elíptica a dos niveles, 60 arcos de medio punto en cada nivel, separados por columnas de estilo dórico en el primer nivel y corintio en el segundo, disponía de una capacidad para 20.000 personas.

Cumpliría su función durante el esplendor de la Era Romana y tras la caída del Imperio se ira deteriorando, mientras sufre espolios y en la Edad Media (lo mismo que vimos en el de Nimes) sus muros servirán de recinto a una verdadera ciudad.

En los siglos XVIII se comenzaría a sacar las casas y en el siglo XIX se despejó por completo.

Si en la antigüedad el el bullicio que salía de su cávea estaba originado por los juegos romanos con luchas de gladiadores, hoy los espectadores aclaman ante las corridas de toros o los conciertos.

En 1981 es catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Anfiteatro de Arlés.
Sorprende la similitud con el anfiteatro de Nimes, los dos con dos niveles, los dos con 60 arcos y los dos con similares medidas.
En el de Arles aparece la nota discordante de las torres cuadradas que son añadidos en la Edad Media.

En peor estado de conservación que el de Nimes, pero este deterioro es difícil de observar ya que como es utilizado para diferentes espectáculos, tiene un graderío permanente a base de estructuras metálicas que impiden ver su estado.
Aún así, sorprende por su tamaño.
Un buen observatorio de la ciudad.
Arlés.


Mucha piedra robada.
El graderío de la cávea solo se conserva en el primer tamo.
En la parte superior de las arcadas falta el remate.
Y en gran parte de los corredores circulares falta el piso y el que hay es reconstrucción.
Aún así, el conjunto es impresionante.

Plaza de la Major, con la iglesis de Notre Dame de la Major.





Más cerca de la arena.


Teatro antiguo de Arlés

Construido a finales del siglo I a. C., el teatro de Arlés tenía una cávea de 103 metros de diámetro y podía acoger a 10.000 espectadores repartidos en 33 gradas.

La escena era una plataforma de madera de 50 metros de larga por 6 de ancha, con una pared de fondo con tres niveles y más de 100 columnas.

La decadencia del Imperio, el abandono, el saqueo de su piedra para realizar otras construcciones, lleva al teatro de Arlés a un estado de ruina.

En 1.651 se realizan las primeras excavaciones y aparece entre las ruinas una escultura de la Venus de Arlés que se encuentra en el museo del Louvre.

Actualmente el graderío esta reconstruido ya que se emplea para espectáculos y de la escena solo hay un par de columnas.  















Criptopórticos

A pesar de no haber visto ningún criptopórtico, conocía el termino de leerlo en un folleto sobre el Parque Arqueológico de Segóbriga (Cuenca).

El término criptopórtico se articula a través de dos palabras; una del griego kryptē (ocultar) y otra del latin porticus (pórtico).

Desde el Ayuntamiento accedemos a los critopórticos, tres galerías excavadas en torno a los años 30-20 a. C. Su utilidad era servir de cimientos que permitiesen allanar el terreno para construir sobre esa explanada el Foro, pero también tenía la utilidad como almacén o granero.

Otro de los lugares en Arlés declarado por la Unesco como Patrimonio de la Umanidad.


Antigua catedral de Saint Tróphimo

La ciudad se cristianizó a mediados del siglo II d. C. con San Trófimo como su primer obispo.

La basílica de San Trófimo de Arlés (Saint Trophime) se erige sobre una basílica del siglo V. 

San Trófimo de Arlés tiene planta de cruz latina, con tres naves, la central mayor y más alta. A finales del siglo XI se construyen el ábside y el transepto, en estilo románico. Sobre este se erige un campanario central cuadrado. En el siglo XIV se derriba el coro románico y se hace el ábside nuevo y sus capillas, ya en estilo gótico. 

La portada occidental es del siglo XII, en estilo románico y presenta una decoración vinculada al Apocalipsis de San Juan. En el tímpano aparece Cristo en Majestad dentro de la mandorla mística, con los evangelistas a los lados: ángel (San  Mateo), león alado (San  Marcos), toro alado (San Lucas) y águila (San Juan). En el dintel aparecen los Apóstoles y a los lados, al a derecha los condenados y a la izquierda los elegidos.

Fue catedral, en 1.801 pasó a ser iglesia parroquial y en 1.882 fue nombrada basílica menor.

Es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Antigua catedral de Saint Tróphimo
Cuando se levantó la catedral a finales del siglo XI, Arlés era la segunda ciudad en tamaño de la Provenza (15.000 - 20.000 habitantes). Tenía un puerto sobre el Ródano y dos nuevas ciudades a cada lado de la antigua ciudad romana.

Interior antigua catedral de Saint Tróphimo


La portada occidental de la antigua catedral de Saint Tróphimo

Destaca su magnífica portada. En el tímpano se encuentra un Maiestas Domini, con Cristo enmarcado en una mandorla con el tetramorfos rodeándolo.

En el friso del dintel están representados los doce apóstoles.

Los doce apóstoles.
A la izquierda de la portada, los elegidos. 
Los elegidos.
A la derecha, los condenados.
Los condenados.

En un nivel inferior, a izquierda y derecha, separados por columnas de piedra oscura, estatuas de santos propios de la historia de Arlés.

Y un montón de escenas bíblicas:







Claustro Catedral de Arlés

El acceso al claustro de la Catedral de Arles es a través de la puerta del antiguo Palacio Arzobispal.

Se comienza a construir en 1.150, pero no se finalizará hasta el siglo XIV, lo que hará que en claustro comparta los estilos románico y gótico.

Rectangular con 28 metros de largo y 25 de ancho.

Gran calidad escultórica en sus capiteles, destacando un pilar de esquina donde se muestra a San Trophimo, fundador de la iglesia.








El león es un símbolo asociado a la figura de Cristo y a conceptos como la fuerza, la justicia y el poder.

San Tróphimo.


Plaza de la Republica

Es la plaza principal de Arlés donde se encuentran algunos de los edificios y monumentos más importantes de la ciudad: el Hotel de Ville, la antigua catedral de Saint-Trophime, la iglesia de Santa Ana y el obelisco romano.

Plaza de la República.
Al frente (fondo) el Hotel de Ville, a la derecha la antigua catedral de Saint-Trophime, a la izquierda la iglesia de Santa Ana y en el centro el obelisco romano.
Catedral de Saint-Trophime.
Obelisco romano.
Obelisco romano.
Construido en granito de las canteras de Asia Menor, tiene 20 metros de altura y se encontraba en el circo romano.
Al ser abandonado el circo, el obelisco termino por caerse y rompió en dos partes. 
En 1676 se reconstruyó y se colocó en esta plaza.


Hotel de Ville d'Arles

Situado en la Plaza de la Republica. 

Bonito edificio terminado en 1676 donde se sitúa el Ayuntamiento.

Desde él se accede a los criptopórticos.

Fue clasificado como monumento histórico en 1920.

Hôtel de Ville d'Arles.

Escalera principal en el interior,  los dos leones realizados por el artista Jean de Dedieu y en el rellano una escultura de la Venus de Arles.


Torre de Mourgues

Restos de las murallas y torres que rodeaban la ciudad.

Toman el nombre de un antiguo monasterio que había por las proximidades.









Roap trip Mediterráneo II: Parc ornithologique Pont de Gau


Flamencos en el parc ornithologique Pont de Gau
Flamenco común (Phoenicopterus roseus)

31 de marzo de 2025

El fuerte viento que nos acompaña estos últimos días estropea nuestras rutas por la Camarga.

Imposible (o muy incómodo) caminar por los espacios abiertos y menos en bicicleta.

Cambio de planes y la única alternativa es acercarnos hasta el parc ornithologique Pont de Gau, un espacio abierto de 60 hectáreas, donde si tienes suerte podrás observar la gran mayoría de aves que habitan o transitan por la Camarga. 


Panel informativo con la red de senderos que puedes recorrer.

Un espacio natural situado en el Marais de Ginés y próximo al Etang de Gines, Sanintes Maries de la Mer.


Garza real (Ardea cinerea).
Puedes encontrar muchas aves, pero la principal y la que su número es mayor es el flamenco común o flamenco rosado (Phoenicopterus roseus).
















Garceta común (Egretta garzetta).

Garceta común (Egretta garzetta).



Archibebe oscuro (Tringa erythropus).
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus).







Cigüeñuela común (Himantopus himantopus).
Avoceta común (Recurvirostra avosetta).




Garceta común (Egretta garzetta).
Avoceta común (Recurvirostra avosetta).






Garza real (Ardea cinerea).

Comentarios

Entradas populares de este blog

Peña Cabrones, Peña de las Arregueras y Peña el Salto

Recorrido cicloturista por los valles de la Tercia y Arbas con ascension a La Barragana desde Cubillas de Arbas

Anillo de Luna con ascenso al Cirbanal